martes, 30 de octubre de 2012

LA PRINCESA ANASTASIA

Había una vez una princesa llamada Anastasia que vivía en un bosque encantado y todas las tardes se sentaba en la ventana a esperar a su príncipe.
Un día el príncipe llegó, peleó por ella, le pidió casamiento y ella aceptó. Cuando estaba a punto de casarse apareció una señora que le deseaba lo mejor y le pidió que se acercara al pozo mágico a pedir un deseo. Cuando la princesa se acercó, la bruja, que estaba vestida de señora, la empujó. Los animales del bosque se enteraron y el duende y el hada se lanzaron al pozo mágico en busca de la princesa. Mientras, Anastasia había caído en una ciudad que era muy extraña. No entendía nada. Allí conoció a un hombre con su hija. Ellos la invitaron a pasar la noche en su casa. Pasó unos días con ellos. El hombre y la princesa se fueron enamorando. Cuando Eduardo, el príncipe, encontró a la princesa, ella ya no quería volver con él.


(recuerdo de la película Anastasia)
                                                                              Milagros Fernández

EL DUENDE DE LA MALA SUERTE

Había una vez una chica que era sirvienta de su madrastra. Ella siempre salía al bosque a juntar flores. 
Un día, detrás de un arbusto había un duende. Ella se acercó lentamente a tocarlo. Se lo llevó a la mansión y lo escondió ahí. Desde ese día en adelante ella empezó a tener mala suerte. Se le caían las cosas, se caía de las escaleras. Así estuvo por dos meses. 
Una noche, cuando ella estaba durmiendo, un hada le golpeó la ventana. Se despertó y rápido la hadita le dijo que la mala suerte se le iba a ir si regalaba el duende.
Al otro día, la sirvienta regaló el duende y todo le empezó a salir mejor.

                                                                                                   Ángel Landaburo

viernes, 19 de octubre de 2012

NO CALCULÉ

"Soy Jonathan Quiroga. Nací un día soleado, el 11 de  septiembre de 1998. De chico jugaba con mi hermana, un amigo y mi prima a la escondida. Un día jugando con unos amigos iba corriendo y me enganché un ojo con un alambre de púa. En el jardín vivía peleando (...) Cuando era chico también iba al campo. Unas vacaciones fui a Ceibas y ahí me choqué un árbol con el caballo porque no calculé la altura (...)"

jueves, 18 de octubre de 2012

DULCE CANTO

Cuando comienza a soplar 
el viento lejano, lo más profundo
en mi corazón desea 

el mensaje en el que digas 
qué destino tiene nuestro amor, 
y sentir a lo lejos
un hermoso y dulce canto.


                                    Julia Nuñez




Disparador:
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